01 | Intro

 01 |  Escribir como depurador

Si bien las letras nunca se me han dado bien, me siento una extraña utilizándolas ahora de esta manera. Des de siempre he tenido el referente de mi madre, adicta a la novela romántica ambientada en la sociedad británica del s. XVIII y a sentir el gramaje de las páginas impresas en sepia, debido a ello, en mi nace siempre el cosquilleo de agenciarme de miles de cuadernos cada vez que paso enfrente de una tienda de material para mi profesión o de una librería.

Pero tristemente, he de confesar que leer no es mi afición favorita; no por tanto nada gratificante ni entretenido, simplemente no es algo que se me da bien, no a comparación que escribir como depurador. Estos años atrás, las palabras me han estado diciendo más de sus significados escondidos, de lo que era realmente su valor, y no ha sido tarea fácil entender que sencillamente no había aprendido a comprenderlas. Ahora es todo diferente. Los discursos acerca del arte y sus variantes me han hecho realizar que las letras de cada oración denotan diferentes sentidos, al igual que a la hora de analizar una composición -y el propio hecho de compararlo con otro elemento que me es más familiar facilita las cosas-. La acción dice mucho de sí misma; el valor y la paciencia de iniciar un proyecto, sin saber ciertamente lo que se quiere decir, con miedo y inseguridad; como todo lo que hago.

Al abrir los ojos después de unos segundos observando la hoja o la pantalla -porque a día de hoy ya da igual en que soporte lo hagas-, y ver que tus pensamientos están finalmente plasmados, presentes. El resto del viaje es personal: romper, quemar, deshacer, guardar, preservar, ensalzar, enseñar... Lo que cada uno haga con su obra el incumbencia del creador, personalmente, mis pensamientos siempre son míos y en la acción de mostrarlos pierden un poco de esa pureza mágica que siempre refleja. Para mi, enseñar mis textos es un acto voluntario y de valor, ya que la mayoría de veces temo por la crítica -aunque suele ser siempre positiva-. La cosa es que existe el interés en comunicar, en plasmar. 

 

" Des de siempre he tenido el referente de mi madre, adicta a la novela romántica ambientada en la sociedad británica del s. XVIII y a sentir el gramaje de las páginas impresas en sepia... "


Nace de la misma manera que las ideas, es una más.
Intensa; 20210312.

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